lunes, 5 de marzo de 2012

ALGUN DIA TENIA QUE SER

Hi folks,

Algún día tenia que ser, todos aquellos que practican deporte en un modo medianamente intenso saben que pueden llegar a lesionarse por algún motivo, bien accidental como una torcedura de tobillo o bien como consecuencia de la intensidad del ejercicio como por ejemplo una lesión muscular. La clave es está en la expresión "pueden llegar a...", y es que por contra, aquellos que practicamos el running "sabemos" que nos vamos a lesionar con toda certeza. Evidentemente no sabemos cuando -aunque se puede intuir-, pero si sabemos que esto se producirá inevitablemente.

Voy a partir del principio de que no soy ni medico, fisio, ni nada parecido, esto lo digo porque lo que yo pueda escribir aquí no tiene mas base que la experiencia acumulada así como los comentarios que se han ido almacenando en mi disco duro. La cuestión es que el acto de correr, si bien es saludable, llevado a ciertos extremos como pueden ser las carreras de fondo o larga distancia derivan en algún momento en lesiones como la fascitis plantar, problemas de espalda, y en mi caso (supongo que uno de los mas comunes) a problemas de rodillas.... ese tendón rotuliano!!!. Todo ello viene derivado del hecho que correr es un deporte de impacto, me explico con un ejemplo claro: al correr golpeamos el suelo con todo el peso de nuestro cuerpo, centrando en cada zancada todo este peso en un solo punto del pie y de aquí se va distribuyendo por todo el cuerpo pie > tobillo > rodilla > cadera > espalda. y si tenemos en cuanta que el durante la zancada, debido a la fuerza y velocidad, el peso de nuestro cuerpo se multiplica por 3 (no recuerdo dónde lo leí, pero estoy seguro de ello) imaginaos lo que han de aguantar todos los músculos y articulaciones, para que os hagáis una idea sencilla durante una tirada larga se pueden dar unas mil zancadas.... no se si me explico bien, pero creo que la idea es sencilla

Repito la frase del inicio, algún día tenia que ser, y es que ayer me tocaban 24km y no pude completar ni el primero cuando las dos rodillas me dijeron literalmente: ""nene, o paras o te quedas sin nosotras"". Una de ellas me había dado un aviso el viernes, pero tras calentar y rodar unos minutos no dio mas señales de vida. La otra, la izquierda hizo mas honor a su nombre y actuó de forma siniestra durante la noche del sábado quedandose bloqueada tres veces mientras dormía, no entiendo como pero así fue, ya que me despertaron los tres chasquidos que hizo la rodilla, supongo que eran otro aviso, pero a mi personalmente no me gustaron las maneras.

Así pues, aquí estoy hoy sin poder salir a correr y realmente es algo que una vez iniciado el entrenamiento rompe todos los esquemas, mas que por el parón por el tiempo que pueda llevar, ya que no hay otro remedio que darles tiempo para que se mejoren. Queda el consuelo de que podría haber sido peor si hubiese sobrecargado la zona. Ahora, paciencia para intentar controlar el mono del corredor.

En fin, no estamos para muchas mas historias hoy, lo único que me gustaría reseñar es el festín culinario del fin de semana con paella de marisco el sábado y asado de cordero el domingo,.... dos manjares exquisitos (By Ana)

Un saludo y buena suerte.