martes, 19 de febrero de 2013

INSTINTOS

Hi Folks!

Desde hace un tiempo (bastante) estoy experimentado que es lo que hacen por instinto los osos en invierno, y es que no lo puedo evitar, tengo un sueño tremendo. No es por no dormir las horas necesarias, ya que de media estaré durmiendo unas 8 horas y media. Es posible que sean por el incremento de kilómetros en los entrenamientos, quizás por las pocas horas de luz que aún tenemos por estas latitudes, quizás por la temperatura, quizás quizás quizás....  la cuestión es que duermo mucho y bien, pero se me queda corto. 

Bueno, supongo que es cuestión de tiempo que esto cambie, al igual que ya percibo otros cambios en la forma de correr, más ligero y con el despertar de otro instinto que tenia en letargo durante mucho tiempo. Estoy hablando de uno de los instinto mas primitivos que existen, el de caza y depredación. Ha sido cuestión de empezar con las series cañeras para ir reactivando esta faceta que en mayor o menor medida todos tenemos.

El pasado sábado, tras remolonear mas de la cuenta en la cama, salí a correr los 22 kilómetros previstos en el plan y al principio las sensaciones que tenía eran de "Jose, date la vuelta y tira para la casa y dejate eso de correr para otro día"... así pasaron los primeros 4-5 kilómetros hasta que a lo lejos pude ver un puntito amarillo y ahí me dije... a por el... y empecé una progresiva persecución, pase de los 5.30 a los 4.30 durante un par de kilómetros y cuando ya lo tenía a unos 100 metros, distancia en la que ya podía percibir mi presencia, me dedique a hacerle sufrir un poco, no con mala fe, solo quería entretenerme un poco y animar la tirada. Así entonces empece a hacer un poco la goma me acercaba más y dejaba que apretase el ritmo (entró al trapo desde el primer momento), se marchaba 40-50 metros y me volvía a acercar... así estuvimos un kilómetro aproximadamente... entonces me puse justo en paralelo, lo saludé en dundonian y le pegué la estocada final, zas!!


Para ese entonces estaba lanzado, y lo que es peor, sediento de más sangre, lo malo es que por aquí se suele comer sobre la 1pm por lo que no hay muchos runners, por ello tuve que seguir unos 3 km más hasta divisar otra pieza que añadir a la colección... justo al llegar a 3/4 del puente sobre el rio Tay en dirección Newport me crucé con un gamo, este era rápido de coj---- y partía con la ventaja de que iba cuesta abajo, no importó, terminé los 600 metros que me quedaban hasta el final del puente y me tiré a por el, 2,5km a todo lo que las piernas daban para cogerlo justo al final. Lo único malo de este caso es que la presa giró a la derecha tras las escaleras y a mi me tocaba izquierda para completar otros 6 km, hubiese sido bueno seguir a ritmo y jugar otro rato, pero la verdad hay que reconocer que también necesitaba un respiro, por ahora sigo siendo muy lento.


En los últimos 6000 me dio tiempo de pasar a un par de joggers, estos de lejos se veían presas fáciles, por lo que no activaron el instinto. Al final salieron 24km mucho más divertidos de lo que esperaba cuando empezó la mañana.


El domingo, excursión a ver unas cascadas y luego un lago, ya actualizaré la entrada con fotos de esta excursión donde Lola se nos metió a nadar en busca de patos, en un barrizal, se revolcó por donde quiso,  lo que decía... instintos!