lunes, 28 de mayo de 2012

CRONICA DE MI PRIMER MARATON

Hi folks!

Ya está superado el reto, ya puedo decir que soy un maratoniano, humilde y normalillo, pero maratoniano! y eso ya nadie me lo podrá quitar nunca. 

La cantidad de sensaciones que he experimentado éste fin de semana hacen que tanto mi mente como mi cuerpo se encuentren en un estado algo convulso, supongo que es de lo más normal tras exponer al limite todo mi organismo. Voy a intentar exponer la mayor cantidad de detalles, por un lado para contar mi experiencia por si le puede interesar y/o ayudar a alguien, y por otro lado para tenerla grabada para mejorar aquellos puntos en los que claramente he visto que he fallado.

Para evitar suspense voy a comenzar con el resultado final, 3 horas 51 minutos, 6 por encima de lo previsto. Sensación: AGRIDULCE. 

Ahora si, comienzo por el principio de esta mañana dominical de mayo en Escocia, en la que acompañado por mi mujer y una pareja de amigos, Jenny y Evans, partimos temprano hacia la capital para estar con tiempo y de forma tranquila en la linea de meta. Lo único preocupante a esas horas era la climatología, ya que a las 8 de la mañana ya teníamos unos 18 grados y ninguna nube en el cielo. En la salida, sensación de calma tensa y unos diez minutos antes ya estaba posicionado en el cajón de salida que marcaba mi previsión centrado y repasando la planificación. A pocos metros mis animadores particulares dándome su último empujoncito de fuerza. 

Los primeros kilómetros transcurrieron según lo esperado, con muchos corredores forzando más de la cuenta, algunos de ellos hiperventilando incluso antes de completar los 1000 metros iniciales. Yo me marque mi ritmo y me aislé de todas esas vibraciones de jubilo y excitación, tenía muy claro que había que guardar fuerzas. 

En el transcurso de la carrera, los kilómetros pasaban según el ritmo marcado, haciendo tiempos entre 4:50 y 5:20, según el perfil de cada zona y el "tráfico" que me iba encontrando, las sensaciones geniales; de pecho perfecto, de piernas fresco y de mente muy bien también. Al kilómetro 30 llegué con un tiempo de unos 5-6 minutos por debajo del tiempo de referencia y todo iba genial hasta que en poco más adelante, al poco de pasar el cartel de la milla 19 y sin previo aviso los dos gemelos empezaron a saltar. No entiendo aún cual pudo ser el motivo, tal vez el calor (unos 24-25 grados inusuales para estas tierras), tal vez deshidratación ( pero estaba más que bien hidratado durante toda la semana y a lo largo de la carrera), tal vez, y creo que tiene más números de ser la razón, no suficiente entrenamiento o al menos no el adecuado. 

A partir de entonces, con 7 millas por delante comenzó mi verdadera maraton, más aún cuando los cuadriceps empezaron a dar problemas de calambres, estos creo que por tensión o por cambiar la forma de correr para no forzar los gemelos. Lo que me da rabia en cierta medida es que de pecho iba sobrado, sin ningún problema. Así pues, no me quedo otra que tirar de mente e ir "negociando" con las piernas cada una de las millas, lo digo en millas porque 7 millas se me antojaron menos que 12 kilómetros y pico, y en cuestión de negocios cualquier detalle, por pequeño que sea, importa.

En algunos tramos, la velocidad la tuve que bajar a mas de seis y medio porque notaba que los gemelos saltaban en cualquier momento, pero tenía la percepción de que si paraba no volvería a correr ni un solo metro más, ya que las piernas la tenía como dos bloques de hormigón. Al final la todo ello hizo que el tiempo que tenia previsto se difuminase, por 6 minutos pero no logre la marca. No me molesta no haber podido hacer el tiempo marcado, me molesta el hecho de que estoy seguro, muy seguro, de que sin los problemas físicos lo podría haber hecho en 6 minutos pero por debajo de lo previsto.

A pesar de esta decepción, estoy más que contento de haber cruzado la meta, ya no solo por el logro de completar la distancia, sino más por el hecho de lograr una mayor victoria. Parafraseando a Platón, "la más grande e importante de las victorias es la conquista de uno mismo", y creo que es lo que yo hice ayer superando con la fuerza de la mente las barreras que el físico me estaba poniendo en el camino, toda una batalla de más de una hora. A pesar de todo ello, y para evitar confusiones, tengo que decir que disfrute como un enano y que el dolor y el cansancio no me impidieron chocar las manos a los niños ni disfrutar del recorrido y sus paisajes y ambientación, lo importante es disfrutar siempre lo máximo posible.

Así pues, al cruzar la linea de meta la sensación de victoria personal era para mi mucho mayor que la deportiva (no compito contra nadie, solo contra mi mismo, como el 99% de los corredores populares, por lo que gane mi carrera). Es una victoria que me deja como antes decía un sabor agridulce, pero una cosa tengo clara, habrán muchas más carreras para terminar de completar una maraton dulce al 100%.

De hecho, ya tengo marcado mi próximo reto, la maraton de Roma del próximo año, para ella cambiaré la preparación, eliminando rodajes y metiendo más calidad en los entrenos, con mas fartlek y cuestas, fortaleciendo la musculatura del tren inferior y superior. Por el camino, tengo ya fijadas dos medias, una de ellas de montaña. El objetivo que tengo para Roma es llegar con el cuerpo más propio de un runner, ahora desde mi punto de vista no cumplo los requisitos, ya que más bien se correspondería con un jugador tosco de fútbol. Supongo que cuestión de genética y de los años de entreno en este deporte, más la dejadez de los últimos años, lo que ha hecho llegar a esta maraton con mas peso del adecuado y con, a las pruebas me remito, sin la correcta formación muscular. Tiempo al tiempo.

Ahora, no quisiera cerrar el articulo sin agradecer a toda la gente que me ha apoyado a lo largo del camino, tanto en España como aquí en Escocia, gracias a todos de corazón. Aunque se que mucha gente quería estar animándome in situ en la carrera, debo de hacer mención especial a los que si estuvieron, no obstante también note la presencia del resto en los momentos difíciles. Y por último, gracias a Ana, mi esposa, sin su apoyo, ánimos y comprensión no hubiera podido terminar ni uno solo de los kilómetros de la carrera.

Muchas gracias a todos

Un saludo y buena suerte